jueves, 31 de mayo de 2012

D. ALFREDO Y EL PETRIOTISMO


Acabo de ver en televisión una intervención de Don Alfredo Rubalcaba: el hombre ha dicho sus cosas, y a mí me parece bien desde el punto de vista de su ideología o sus ideas. ¿Qué va a decir el hombre? Muy dentro de la línea de su actuación de siempre, habló de que era necesario un diálogo entre los principales partidos de España.

A mi eso me parece bien siempre. La concordia siempre es lo mejor para dirigir y dotar de comida a cuarenta y cinco millones de estómagos más o menos cuyos propietarios los han puesto para eso. No obstante algo tengo yo que decir y lo digo.

En tiempos de “bonanza” (que siempre es del tiempo de que manden los del PP) está bien eso del diálogo y el consenso. Ahora tenemos a la Patria tal y como la vemos. No es necesario decir de donde viene, ni quien es culpable, ni si se hicieron bien o mal las cosas. Esto está así, y son lentejas; que el que quiere las come y el que no…las deja.

Ahora bien, no se pide diálogo y todo eso, cuando LA PATRIA está acosada de nacionalismos, leninismos, marxismos, entrampada hasta las cejas, y además no la dejan respirar las disputas; la única preocupación de agarrar el poder y retenerlo, no es de lo más patriótico.

El diálogo, y la búsqueda de responsabilidades, no debe ocupar el tiempo que necesita la Patria para salir económica y moralmente del atolladero. Si los ciudadanos, ignaros de la mayoría de las maniobras de la política, no somos capaces de fiarnos ya ni de los bancos que antaño eran el no va más de la seguridad ¿como queremos que se fíen de nosotros los extranjeros?

El dinero es muy cobarde, y lo que les han hecho a unos pobres viejos que se fiaban de los directores de “su banco” de toda la vida, merece un escarmiento tal, que ya el “miedo guarde la viña”. Me refiero a la estafa de las preferentes.

Esto puede hacerse más adelante en el transcurso de la restauración de la economía, y con la prudencia necesaria para guardar la paz, y no para vender periódicos. Y no vale decir que eran obligados por sus superiores. También estos tienen su responsabilidad en esta colosal y odiosa estafa.

Pero no estamos en estos momentos para depurar responsabilidades, sino todos a una sacar a nuestra querida España, del atolladero en el que la han metido los que hablaban de fe y de confianza en su gobierno.

El Sr. Rubalcaba no debe hablar de diálogo que no es ni imprescindible ni siquiera necesario. ¿Para tener su voz metida en el lío del que él no ha sabido sacarnos?

Debe hablar, con voz clara, de apoyar al gobierno patrióticamente, a fin de hablar todos con una sola voz y de que por fin los que nos prestan los dineritos, sepan que tratan con gente solvente y no con memos que no saben donde tienen la mano derecha.

Peleas de melenudos ya no caben. Reconozcan y digan claramente: somos culpables de la situación; ahora como mínimo haremos piña con el gobierno que va a intentar resolver el desgobierno que hemos acarreado nosotros. Este gesto bien explicado creo que restablecería la confianza del pueblo en sus políticos y dirían:

Se han equivocado y su sistema no sirve, pero han tenido el gesto valiente de reconocerlo, sin las tonterías que dicen los defensores en los debates y tertulias. Apoyo sin fisuras y dar la impresión ante todos de que España es lo que es, y no la imagen que desdichadamente proyecta en todos los lugares.

Por supuesto otra opinión también es respetable… si es respetable.


viernes, 18 de mayo de 2012

CLAMORES HIPÓCRITAS


Hay cosas para mondarse de risa o de llanto, porque las dos cosas son posibles cuando oye uno a la gente y sobre todo a los políticos, hablar tonterías y machacando sobre lo machacado con opiniones muy sofisticadas, y actitudes demagógicas al extremo. Y de los comentaristas de los foros y las tertulias, ni les hablo.

Pienso que todos queremos que las cosas vayan bien (no sé algunos políticos), pero es que ya la cosa se pone incandescente cuando veo a un diputado en la TV, en el Parlamento, o en la prensa, decir las bobadas que dicen, solo para atacar al bando adversario sin tener en cuenta adonde nos lleva esa división y esa estupidez a todo el país.

¡Hay que salvar la enseñanza, dicen los que la han destrozado! ¡No permitiremos que la sanidad se desvirtúe, dicen los que la han dejado hecha unos zorros! No a los recortes, dicen los mismos que han callado sabiendo por los medios de comunicación, lo que antes sucedía.

¡Hay que ir contra los bancos, claman los mismos que se aterran de que sus ahorros se pierdan si los bancos quiebran! Y así un largo rosario de memeces, mientras que aun no se cumplen los límites de déficit, y que aun no sabemos el volumen exacto de tal déficit.

Los datos se dan por buenos por la oposición, cuando ellos mismos saben que no es así. Y en lugar de aceptar que las cosas van así, y de que ellos son los causantes de esta situación, claman por que el gobierno les llame para cooperar (naturalmente con sus peculiares matizaciones), cuando ellos deberían patrióticamente ofrecerse, para ni más ni menos ser parte de la solución del problema.

Otro tira su primera piedra contra un diputado colega de distinta ideología, que tal vez lo merecía, y al poco tiempo es él quien se ve metido en juzgados por asuntos de corrupción, de los que nos sé como se han concluido. Y ante esta situación, todos claman contra los recortes cuando de lo que se trata es de ajustar el nivel de gasto (la norma de la vieja). No gastar más de lo que se ingresa.

No veo que esto tenga solución, y tal vez se quiera salvar el amor propio, y los… llamémoslos desajustes, anteriores tapándolos de la forma que sea. Tenemos montones de ejemplos para abundar, pero aunque tuviéramos todas las evidencias, no íbamos a convencer a nadie.

Tratar de hablar con paredes blindadas es bobada, y como dice la Biblia: Nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad, Para que no seas tú también como él. (Proverbios 26:4)

miércoles, 16 de mayo de 2012

UTOPÍAS DESGARBADAS 2



Obviando las hambrunas, hoy existen unas agitaciones y la inquietud por la seguridad, así como por el temor de el famoso «Papá Estado» no pueda (y se nota), dar lo que la familia a duras penas proporcionaba en seguridad, compañía, y solidaridad, aun necesariamente precaria.

Antes, «la familia era la familia», pero actualmente, excepto en los países latinos, la familia se va diluyendo en una especie de «sopa boba», de forma que la soledad se apodera de las personas en los países que han cambiado la familia por otra forma peculiar de vivir.

A pesar de que la religión que aun está presente en el colectivo, sobre todo en los ritos y manifestaciones públicas, es despreciada individualmente; entre la dispersión de la fe protestante, y el tan llevado y traído «monolitismo» de la católica, las cosas se han dejado a las interpretaciones personales y formas de aplicar la doctrina de Cristo, de tal manera, que en muchos lugares no hay una forma creíble y constante de fe.

                 Y no vayamos a creer, que la excelencia que se buscaba en las antiguas universidades, importa a las autoridades políticas o académicas. Simplemente se fabrican licenciados.

              Estos salen al palenque de la expansión y el crecimiento, a ver lo que sale, con lo que es cada vez más difícil a los titulados abrirse camino en la vida con su carrerita terminada por los pelos… y eso aun siendo realmente su vocación.

Hoy hay un sesenta por ciento de jóvenes con carreras terminadas que viven aun con sus padres. Hacen vida matrimonial de forma peculiar, porque cada uno de llamada «pareja» vive y duerme en casa de sus padres. Y ya nadie se escandaliza de ello.

Los padres están más tranquilos con que su hijo viva con ellos, y los hijos encuentran comodísimo tener un techo en el que vivir sin demasiadas complicaciones y en absoluta libertad. Tal es su religión, y su forma de practicarla.

Y así se vive actualmente una forma de creer, que está influida por los acontecimientos de cada día, que suministran abundantemente en competición los medios de comunicación. Estos dicen las cosas como el dueño de la publicación quiere y le parece, por lo que tampoco es fiable esa información.

Las ideologías se han visto castradas, porque los experimentos sociales han fracasado, como ahora se tambalea el sistema liberal, y no digamos el socialismo que en cuanto se torna real es el desastre para los pueblos, en donde ya no queda ni libertad, ni iniciativa. Sus habitantes viven confinados, y solo pueden saber lo que sus autoridades quieren que sepan.

UTOPÍAS DESGARBADAS 1

 

Siempre se culpa a la religión de todos los males, aunque lo cierto es que en cada país las personas que lo componen se adhieren firmemente a su religión o tradición. Es cierto que en mucho es solo costumbres y supersticiones, pero allí permanecen y nadie quiere que se pierdan.

Son las llamadas señas de identidad de cada cual, pero la trascendencia no es tenida en cuenta, y se vive prácticamente como los animales, como si solo en esta vida se resolviese todo el misterio de la existencia.

Es lamentable que la fe de Cristo, que es la excelencia a muchas millas sobre cualquier otra clase de doctrina, esté tan poco valorada por los que debieran ser sus paladines, en costumbres, palabras y hechos.

Sin despreciar todo lo que estas costumbres o “religiones” pueden tener de bueno, sí podemos decir que solo la cristiana es completamente eficaz. Así lo prueba las bendiciones que trae para todos, cuando estos cristianos son verdaderamente cristianos.

Basada en la vida, muerte, y resurrección de Jesús el Cristo de Dios, es la que da de modo completo una pauta a seguir que, de ser llevada a cabo, medianamente por los pueblos que dicen profesarla, sería la fuente de paz, solidaridad, y hermandad entre ellos.

Además, de tal manera que no faltaría a nadie nada de lo que necesitara. Tal como la “Utopía” de Thomas Moore. Todos felices en una encantadora unanimidad, de la cual no se conoce en los tiempos que corren ni en anteriores 

Es por eso que insisto, en que solo abriéndonos a la palabra de Cristo podemos pensar en construir paz, armonía, y abundancia. Todos tienen su teoría particular e interesada, y es por ello que la conclusión de este estado de cosas se aproxima a su fin como los aviones cuando caen, y lo hacen cada vez con más velocidad, cuanto más se aproximan al suelo donde se estrellarán.

No sea así para nosotros, que creemos de corazón y que nos hemos adherido de forma irreversible a la fe cristiana, con todas sus consecuencias. No pasemos ansiedad, porque otros se ocuparán de hacer volar por todos los medios, las minucias y vaciedades que constituyen el alimento intelectual de la inmensa mayoría.

No hay nada más que mirar los medios de comunicación modernos. Todo es vaciedades y vanidades, que pasan en cuanto otras noticias y "revelaciones" sustituyen a las primeras.

martes, 15 de mayo de 2012

SARCASMOS POLITIQUEROS



He de confesar que soy uno de los integrantes del 15-M, y que me identifico completamente con ellos. No he podido estar presente en el mazacote de reclamaciones, pero creo que en mucho tienen razón. No es de recibo que unos tengan unos sueldos estupendos y otros raquíticos, solo porque los primeros estudiaron y se presentaron a unas oposiciones ganándolas por méritos.

No hay derecho a que, porque la Merkel y los mercados que son los que disponen de dinero, no nos lo presten baratico para que podamos seguir con la francachela socialista. Ellos deben comprender que en España cuesta mucho más trabajo ir a trabajar que en Alemania, donde si no trabajas ¿qué puñeta vas a hacer en todo el día, viendo concursos televisivos con lo “insulsos” que son? ¡Puede que en Alemania….! No sé.

Tampoco me parece bien que haya gente que esté sin casa, solo porque, como ya hemos dicho, cueste tanto trabajar cuando lo que se impone en este bendito clima que tenemos, es “tumbarse a la bartola, ponerse a roncar, y que ruede la bola”.

Tampoco es admisible que se arme tanto jaleo porque unos chicos, traviesillos ellos, rompan todo lo que se les ponga por delante en nombre de la indignación, causada porque unos tengan y otros no. O por romper el mobiliario urbano y algún que otro cristal o vitrina que pasaba por allí, y le miraba amenazante. Que pague el Estado.

Y no está bien que nos representen unos millones de españoles, solo porque hayan ganado unas elecciones, cuando el pueblo son los indignados y solo ellos. Por supuesto que son de izquierdas, porque los burgueses (por ejemplo un tipo que tiene una tienda, y que ahora no vende ni para pagar la luz) sean ricos y ellos pobres.

Y que se ponga el grito en el Cielo, porque se ensucie o se deje sin ingresos a los que en sus tiendas o negocios varios, vean que las concentraciones impiden su normal desenvolvimiento. A lo que naturalmente tienen tanto derecho como los concentrados… ¡que se apañen! Nosotros a lo nuestro, que para eso estamos.

¿Y la policía? Estos tipos que maltratan salvajemente al que no le sale de la narices levantarse cuando es legalmente requerido, y si en el curso del manoteo, estos hombres que están preparados y fuertes les hacen moradura o les propinan empujón, son tratados como salvajes que impiden por orden de sus “amos” la libre expresión de la indignación.

Los golpes que reciban los “polis” no cuentan. Para eso ganan lo que ganan, y ni tienen esposas, madres, hijos, etc., que los esperen esperando que su familiar “poli” no termine en un hospital y regrese a casa sano y salvo.

No sigo, porque no quiero en estos sarcasmos que van en serio, desacreditar lo que de valioso tiene la mostración viva de las numerosas desigualdades que existen entre los ciudadanos, y el derecho a exigir otra clase de política del gobierno.

De este y del anterior, que se las trae. Pero no se van a ir a su chalet a armarle un “cirio” a zapatero, o a otros jerarcas del anterior gobierno, si ya tienen a este tan a mano para sus “reivindicaciones”. Y a algunos jerarcas anteriores, ya están cerca de estas acampadas.   

domingo, 13 de mayo de 2012

SOBRE LA GUERRA 2ª Parte


En caso de conveniencia, o por adquirir de pronto una superioridad… por cualquier motivo que les parezca, los pactantes romperán la baraja, cuando convenga a los intereses de cualquiera que tenga poder para romperla. Los mandamientos de Dios son seguros y benéficos para todos. Véase, la Unión Europea.

Aunque solo sea por su valor absoluto y práctico debieran ser los que se establecieran como base para erogar unas reglas inmutables y generosamente puestas a disposición de todos. Hablamos de Dios, no de religiones. Con todo respeto hacia todas.

Los cristianos, ni siquiera volcamos el peso de la convivencia y la prosperidad humana sobre los mandamientos de Dios (que no son diez solamente), sino sobre la persona y obra  de Jesucristo que, como Él mismo previó, es la «piedra de tropiezo” para todos. Y la única roca sobre la que construir cualquier edificio material o relacional.

No hay persona más alabada y citada que este hombre extraño, que dio extrañas doctrinas e instrucciones maravillosas para la paz de todos los hombres; ni persona más desastrosa y perversamente interpretada por buenos y malos, por ignorantes y sabios, por inteligentes y torpes.

De todos modos, solo cabe preguntarse cuando contemplamos la realidad abierta u oculta. Los cientos de miles de prostitutas, legales o no, la corrupción, los abortos sin fin, los violaciones, los abusos a menores... y a no tan menores, las campañas de intoxicación, para implantar costumbres y adaptaciones al sistema que hemos implantado de tan «sacrosanta manera»...

¿Son progreso? ¿Esto es progreso? ¿Estos son los ideales por los que la humanidad y, sobre todo, por los que los auténticos cristianos tanto han luchado y han sufrido? ¿Para esto se dieron al tormento y a la muerte?

Todo sirve a Dios. Esto también... de alguna manera. Pero ningún hombre puede decir ¡soy inocente! porque no estaremos diciendo la verdad. La técnica avanza; el hombre retrocede con tanta o más rapidez que ella, a medida que va adquiriendo más poder para hacer lo que quiere y no lo que conviene a todos.

Jesús siempre fue, no solo inocente, sino el inocente. Solo Él, dice la verdad, aunque no lo escucharemos hasta que al fin, cuando llegue nuestra calamidad, como ahora impera sobre los iraquíes, sirios, libios, etc., nos llevemos las manos a la cabeza ante los desastres que penden sobre nuestras cabezas.

Y diremos mirando airados al Cielo... ¿Por qué?  Entonces, tal vez, reconoceremos la verdad de Jesús. Esperemos que no demasiado tarde.

SOBRE LA GUERRA 1ª Parte


No podemos resistirnos a hablar de la guerra. Seríamos demasiado originales si no lo hiciéramos. Suscribimos, remarcamos, detestamos... los males que la guerra produce y que han sido y siguen siendo insistentemente comentados, descritos, usados, repetidos, abominados, justificados, ampliados, restringidos, etc. Y así hasta la saciedad.

El “caso” del Prestige ¿recuerdan? ya no es tan grave y los pescados y mariscos del Atlántico parece que ya no corren tanto peligro. Los esfuerzos de las autoridades para paliar los efectos son prácticamente ignorados o mirados con indiferencia hasta que haga falta sacarlos otra vez a la palestra política y mediática. Por unos o por otros. A nosotros nos da igual. El tumulto y la propaganda, son la base para derribar la razón.

Los cristianos sabemos de la guerra, y lo hemos dicho desde hace milenios. Por supuesto nosotros actualmente también, y antes de que casi todos los que ahora ostentan un cargo político salieran de la escuela primaria.

La Biblia dice que la guerra es el peor de los males que pueden afligir al mundo, y concretamente a las sociedades o pueblos que se involucran en ella. De los cuatro jinetes del Apocalipsis, la guerra lleva consigo los males de todos ellos.

Se invoca, cuando conviene, el mandamiento de «no matarás» por quien no cree en nada de Dios y de sus mandamientos. Ignorando el resto de ellos que son los que, de cara y de canto, dicen lo que hay y lo que no hay que hacer para que las guerras no ocurran.

Finalmente, quieren ignorar que Cristo es, no solo el que ordena la paz, sino que Él mismo es la paz. Pero Él, única solución eficaz y horizonte perfecto, no es tenido en cuenta ni invocado de cara por casi nadie.

Se dijo que la Constitución era el instrumento que se había dado «a sí mismo» el pueblo español para la convivencia y ya se está poniendo en solfa esta «Carta Magna» Y es que esta constitución se elaboró con la opinión y participación de todos, lo cual parece que está muy bien.

No partieron de la base de valores absolutos e inamovibles, sino sobre el compromiso de un «consenso humano» que sin duda es mejor que la guerra, pero que no la elimina del todo. Los consensos varían, como cambian las circunstancias o conveniencias de cada uno. Ya lo estamos viendo. La Ley de Dios es eterna y vale para todos los tiempos.

Los pactantes romperán la baraja cuando convenga a los intereses de cualquiera que tenga poder para romperla, pero los mandamientos de Dios son invariablemente seguros y benéficos para todos.